jueves, 16 de julio de 2009

Toulusse. El rito del frijol en el diente.

Dejé mi mochila y salí del salón dirigiéndome a los baños. El cepillo y el tubo con crema dental posaban dentro del bolsillo de mi pantalón, entre mis manos sudorosas. Sentía un pedazo de frijol entre mis premolares y ansiaba quitármelo. No esperé a llegar al baño. Saqué aquel cepillo, rojo como una manzana, que había comprado en el metro y lo embarré de pasta blanca. Mi cerebro le ordenó a mi mano que se llevara aquel cepillo a la boca, ésta obedeció sin chistar y comenzó a restregar el cepillo en mis dientes. La gente me observaba ridículamente "sí tan solo les pudiera sacar una foto y mandárselas por correo para que vean lo estúpidos que se ven observándome..." ladraba mentalmente mientras caminaba por los pasillos de la facultad tallándome los dientes con aquel cepillo rojo más ridículo aún. "Maldita sea!" Murmuré mientras trataba de girar la perilla inútilmente. La puerta del baño estaba cerrada. Momentos después el masaje que le daba con el cepillo a mis dientes y lengua me calmó. Subí las escaleras cada vez más impaciente pues la espuma que producía la crema dental era más abundante y amenazaba con salir de mi cavidad bucal. El sabor a hierba buena sofocaba todo mal olor que pudiera haber existido antes en mi boca. Imaginaba como miles de gérmenes morían ante los químicos de la crema dental. La maldita perilla de nuevo estaba atorada con seguro. El baño cerrado. Subí de nuevo las escaleras y por fin encontré un baño abierto... pero tan sucio como cualquier baño de la central camionera. Al fondo unos pujidos delataban los actos del autor, era el pujido que surge justo antes de que la caca salga por el ano con unos cuantos peditos, lógicamente. Un muchacho chiflando mientras miaba y yo escupiendo espuma y restos de comida, extasiado por la limpieza que presumían mis dientes. "Listo para participar en clase" pensé mientras daba una última tallada a mis muelas. Todavía pude ver como el pedazo de frijol que momentos antes estaba entre mis premolares desaparecía entre el orificio del lavabo junto con agua y espuma...